Una detección temprana de mutaciones genéticas en una familia determinada permitirá reducir los riesgos de cáncer a través de una vigilancia aumentada (anual o bianual) con exámenes clínicos, mamografías y marcadores tumorales como el CA 15-3, CA-125 o CEA. Este manejo preventivo incluirá, en los casos necesarios, la cirugía preventiva, lo cual redundará en una disminución contundente del riesgo de cáncer y un aumento en la sobrevida de las personas afectadas. |